PORTABEBES ERGONÓMICOS: ES POSIBLE QUE MI BEBE NO QUIERE SER PORTEADO?

Es un tema recurrente en el porteo, en especial con mamás primerizas que se inician en esto. ¡A todas nos ha pasado! Mi hijo, lloraba bastante en un comienzo, me costaba entender qué era lo que pasaba.

Primero, lo mejor es descartar cualquier situación de incomodidad inmediata. Siempre que surgen estas preguntas, les recomiendo a las mamás (y papás también) que revisen “todas” esas situaciones que puedan estar provocando una incomodidad al bebé. Hambre, sueño, calor, frío, cambio de pañal, incluso la ropa que tienen puesta, puede generar molestias. **Aquí aprovecho de recalcar, el no usar ositos o pantys de algodón con patitas, generalmente molestan en los deditos de los pies a los bebés**

Seguramente todas las mamás recordamos la primera vez que bañamos a nuestros hijos… si bien hay bebés que se lo toman con calma, hay otros…. que no. Mi hijo lloró durante todo el baño 🙂

Lo mismo puede pasar con el porteo. Las primeras veces, además de costarnos mucho más a nosotras, es también algo nuevo para el bebé.

No debemos olvidar que los bebés sólo se pueden manifestar a través del llanto, y que el llanto no necesariamente lo debemos asociar al dolor; por eso es de suma importancia revisar todas las posibilidades que se nos ocurran puedan estar incomodando al bebé (como las mencionadas arriba, y cualquier otra que se les ocurra) antes de culpar al porteo o a nuestro portabebé en particular.

Pero, ¿qué pasa si no sé ajustar bien el portabebé y además mi bebé llora? Bueno, cuando se adquiere un portabebé, casi diría que es imprescindible contactar a una Asesora Certificada, con la experiencia necesaria para brindarnos ayuda. El ajuste correcto puede ser un factor muy importante en la comodidad del bebé, ¡Y también de la nuestra! Un portabebé mal usado puede causar daños y molestias a los involucrados. EL CORRECTO AJUSTE Y SABER USAR EL PORTABEBÉ ES PRIMORDIAL.

Si ya hemos descartado los factores que pueden hacer llorar al bebé, es decir, sabemos que no tiene hambre, ni frío, ni calor, ni algún dolor, que su ropa no le incomoda (entre algún otro factor que creamos pueda molestarle) pero vemos que sigue llorando, podemos intentar hacerle dormir. ¡Recuerden que los bebés pequeñitos pueden dormir hasta 20 horas al día! (aunque no de corrido, claro)

Muchas veces comenzar a portear con un bebé pequeño nos pide un margen de tolerancia bastante amplio. Jamás he recomendado ni recomendaría dejar llorar a un bebé, pero si, nosotros mantener la calma y tolerancia hacia sus llantos, que quizás nos quieren decir que tiene sueño. Podemos identificar esto, a través de los patrones de comportamiento del bebé que se van descubriendo día a día. Quizás siempre le da sueño a la misma hora… no?

Si el bebé no lloraba antes de ponerlo en el portabebé, pero si llora tras unos minutos terminados los ajustes, puede ser que necesite de nuestra tolerancia para caer dormido en el portabebé.

Si el llanto de bebé es muy persistente, y al cabo de algunos minutos no da señales de que dejará de llorar, lo mejor es detenerse, sacarlo del portabebé y confortarlo para intentarlo nuevamente sin estrés, y siempre evitando que asocie el porteo a un momento incómodo o desagradable.

(Gracias a asesora de porteo Mama Vilkas por compartir este articulo, si necesitan ayuda de una asesora certificada – se pueden contactar con ella directamente en Facebook/Mama Vilkas)

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